lunes, 28 de marzo de 2011

Días de lluvia, días de cine.

"Cae la lluvia en mi ventana dibujando tu mirada."
"-¡Di que soy un pájaro!
- No.
- ¡Vamos dilo!
- Eres un pájaro.
- Ahora di que tú también lo eres.
- Si tú eres un pájaro, yo también."

Allie y Noah, The Notebook.
- ¿Qué haces esta noche?

- ¿Qué?
- O mañana o el fin de semana, cuando quieras
- ¿Por qué?
- Por nuestra cita
- ¿Qué cita?
- La que me prometiste
- ¡No!
- Claro que sí, lo prometiste en público
- Bueno, pero he cambiado de opinión
- Escucha, lo entiendo, un desconocido te aborda de improviso por la calle, tú no me conoces pero yo me conozco. Y cuando veo algo que me gusta… dios, he de tenerlo.
- Jajaja
- ¡Me vuelvo loco por tenerlo!
- Vaya, ¿y ese algo qué es?
- Pues tú
- Jajajaja, eres bueno
- ¿Qué?
- Eres bueno
- No…
- Lo eres, eres muy bueno, eres fantástico, hablo en serio, ¡estoy impresionada!
- Yo no suelo ser así. Lo siento
- ¡Sí! Lo eres
- Puedo ser divertido si quieres. O pensativo, o listo, o supersticioso. Valiente. ¡Incluso bailarín! Seré lo que quieras. Dime lo que quieres y lo seré por ti.
- Eres tonto.
- (Asiente) Lo podría ser.


Cuando he bajado del autobús llovía a cántaros. Una chica se ha bajado corriendo antes que yo, su novio la esperaba en la parada. Se ha lanzado a sus brazos riendo, se estaban empapando. He cruzado el paso de cebra pensando en El diario de Noah y en todas esas escenas que soñamos con vivir. 
Qué bonita es la lluvia, no me cansaré nunca de decirlo y escribirlo. Parece que los días de lluvia todo brilla, todo tiene otro color. Aun cuando solo caen tres gotas, las aceras se vuelven espejos, los paraguas tiñen las calles de colores, las parejas se acercan más, los coches cambian el sonido de deslizar por el asfalto... 
"─ Por una noche creí que te habías enamorado de otra mujer.
─ Por un minuto creí que te habías enamorado de otro hombre."

A Good Woman.

Los días de lluvia todos tenemos un pequeño Noah y una pequeña Allie besándose dentro de nuestro pecho. ¿Por qué? Porque nos despeinamos con dos gotas, nos escurrimos con el suelo, nos manchamos con un charco, nos salpica un coche, ponemos en peligro nuestras vidas en las escaleras de cada boca de metro, casi perdemos un ojo con cada paraguas que pasa en vuelo rasante, se nos enfrían las manos, se cortan los labios... y por eso es cuando más cerca estamos los unos de los otros. Unos dirán que buscamos el calor por supervivencia, otros que en situaciones de riesgo tendemos a agruparnos...  yo digo que los días lluviosos nos llevan más allá de la fea realidad y cuantas más caras largas nos crucemos, más sonrisas habrá en otro rincón.

"- Esta llovizna de California es hoy más copiosa que de costumbre.
- ¿De veras? Para mi todo es luminoso y el sol brilla por todas partes." 
Cantando bajo la lluvia.
"Los cielos tienen que ser simples... Pero no lo son"Ágora.
"-¿Cómo te sientes?
-A salvo. Contigo me siento a salvo, como si estuviera en casa."

Algo en común.
"- ¿Crees que he perdido la cabeza?
- Si, estas loca, desquiciada, has perdido la cabeza, ¿pero te digo algo?, las mejores personas lo están."
Alicia en el País de las Maravillas.
 Todo el mundo que me conoce sabe lo que pienso de los días de lluvia, a veces me gustaría saber qué piensa cada persona con la que me cruzo por la calle, cada pasajero del metro, el conductor del autobús, cada motorista, cada familia de cada coche, cada amigo...
Si por mi fuera, me tumbaría con unos brazos en torno a mí a escuchar llover a oscuras con la luz de la calle tras las persianas. ¿Qué más se puede pedir? Un minuto, un minuto en el que el mundo no exista. Un minuto de gran pantalla. 60 segundos de silencio en el guión. Sentirse a gusto. No tener miedo. Acompasar los latidos de dos corazones con el agua contra la ventana. Y despacio, muy muy despacio, durante un eterno minuto, saber lo que es la felicidad de película.

"—¿Qué pasa si viene un coche?
—Te mueres.
—¿¿¿Qué???
—Sólo relájate."
Allie y Noah.
Hace casi un mes que no tengo pesadillas (por lo menos no tan terribles como las de antes). Pasan los días y poco a poco todo ha cambiado. Ya no me siento rara en clase, ya no soy tan antisocial. Pero lo más importante es que desde que empezó el año, he cumplido con mis propósitos de año nuevo, mentira, eso no es lo más importante. Lo más importante es que... lo más importante es no saber qué quieres que pase mañana, pero tener la certeza de que sonreirás. 


"Amelie tiene de repente la extraña sensación de estar en total armonía consigo misma, en ese instante todo es perfecto, la suavidad de la luz, el ligero perfume del aire, el pausado rumor de la ciudad. Inspira profundamente y la vida ahora le parece tan sencilla y transparente que un arrebato de amor, parecido a un deseo de ayudar a toda la humanidad, la empapa de golpe."
Amelie.

P.D.: Especial dedicatoria al color azul. Por el ascensor, por la ropa, por la mente colmena y porque podría perderme en ese color cada día...

   

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