Hoy quiero recomendar una de mis películas preferidas, El Ilusionista. La vi hace muchísimo tiempo y en cuanto salió a la venta no dudé ni un segundo. En primer lugar el protagonista es un actor que me encanta, Edward Norton, y en segundo lugar me pareció una película con un grandísimo final.
Recuerdo sobre todo la escena en la que una niña enamorada le pide al ilusionista una y otra vez "haznos desaparecer". Me acuerdo perfectamente de que se me puso la piel de gallina en más de una ocasión y que salí del cine con una sonrisa.
Estoy segura de que a muchos esta película ni siquiera les gustará, pero no por eso voy a dejar de recomendar encarecidamente a todo el mundo que la vea. Tal vez no sea una maravilla, pero tampoco es tiempo tirado a la basura, es entretenimiento que merece la pena.
Para quien quiera hacer el esfuerzo de ver la película aquí dejo los primeros minutos:
Espero que a quien la vea y no la haya visto antes le guste.
"Yo ni me atrevo a recordar,
ni me atrevo a sonreír, ni me atrevo a ser feliz.
Sí, tengo miedo de perder,
la cabeza otra vez, si por ti ya la perdí.
Tú que me haces esconder mis latidos bajo piel, no te quiero molestar,
pero yo me empezado a encabronar siento que no tengo nada y reviento porque se...
Que te quiero a pesar, que tú sí puedas estar sin mi,
te mentiría si digo que en todo el día no pienso en ti.
Porque muero al pensar que has escondido tu corazón,
vuelvo a mentirte diciendo que nunca seria tu trovador.
Porque muero al pensar.
Yo cuando duermo sueño que
la luna alumbra tu piel abrazada junto a mi.
Pero no, me despierto y tu no estas,
y a mi me come el colchón y ya vuelvo a recordar..
Que te quiero a pesar, que tu si puedas estar sin mi,
te mentiría si digo que, en todo el día no pienso en ti.
Porque muero al pensar que has escondido tu corazón,
vuelvo a mentirte diciendo que nunca seria tu trovador.
Yo, me consumo en la realidad de olvidarte me olvidaré,
quise intentarlo pero fallé..
Siento que te me vas a cada paso que doy sin ti,
ando desnudo en la soledad, cuando te llamo no estas aquí.
Déjame reventar el horizonte del porvenir,
dándole al sueño una realidad con las caricias que hice por ti."
Poeta.
"Se me acaban los sueños que te estuve contando,
se me acaba las ganas que tenia de ti.
Tanto amor derroché viendo tu sonreír
tanto por demostrar rompo la realidad para dejarme ver
y que nunca jamás juzgue algun listo a este fiel poeta
que solo trata de imaginar la vida junto con su Julieta
que le dejen dormir a un vagabundo que busca sueño
harto del mundo y de caminar
que no le roben el firmamento.
Pierdo las ilusiones hago el test de locura
riego la fantasía pa intentar sonreír
sigo siendo el que fui menos al recordar
agua pasada fue pienso sin intentar acordarme de ti
y que nunca jamás juzgue algun listo a este fiel poeta
que solo trata de imaginar la vida junto con su Julieta
que le dejen dormir a un vagabundo que busca sueño
harto del mundo y de imaginar que no le roben el firmamento...
No no no que nunca jamás juzgue algun listo a este fiel poeta
que solo trata de imaginar la vida junto con su Julieta…"
Zenet
Estela.
"Estela...
una reina sin corte, la perfecta vecina,
una gilda que baila con guantes de cocina.
Estela...
mi bruja piruja, mi hada madrina
le gusta la fruta del tiempo, el polen del bueno, el agua limpita...
Le pierde...perderse de vista
Le pierde....
por ella... los malos van al cielo
por ella... yo me doy la enhorabuena
por ella... yo nombro a las estrellas
Estela...
mi neura, mi acertijo
mi dulce Ofelia suspira y calla
y enciende las sirenas...
Estela...
se levanta en armas en contra de la guerra
Estela ama, como aman las amas
Estela es mi dueña, mi mejor enemigo
Uho...la mujer que ella sueña
Estela...
mi Barbie, Rambo, mi hada madrina
le gusta la fruta del tiempo y el polen del bueno y el agua limpita...
Le pierde...
perderse de vista...
Le pierde...
por ella... los malos van al cielo
por ella... yo me doy la enhorabuena
por ella...
por ella... los malos van al cielo
por ella... yo me doy la enhorabuena
por ella... ... y nombro a las estrellas."
Soñar contigo.
"Déjame esta noche... soñar contigo,
déjame imaginarme en tus labios los míos,
déjame que me crea que te vuelvo loca,
déjame que yo sea quien te quite la ropa,
déjame que mis manos rocen las tuyas,
déjame que te tome por la cintura,
déjame que te espere aunque no vuelvas,
déjame que te deje, tenerme pena.
Si algún día diera con la manera de hacerte mía,
siempre yo te amaría como si fuera siempre ese día,
qué bonito seria jugarse la vida, probar tu veneno,
que bonito seria arrojar al suelo la copa vacía.
Déjame presumir de ti un poquito,
que mi piel sea el forro de tu vestido,
déjame que te coma solo con los ojos,
con lo que me provocas yo me conformo.
Si algún día diera con la manera de hacerte mía,
siempre yo te amaría como si fuera siempre ese día,
qué bonito seria jugarse la vida, probar tu veneno,
que bonito seria arrojar al suelo la copa vacía.
Déjame esta noche... soñar... soñar... contigo."
Esta es mi aportación de esta noche. Dos cantantes, cuatro canciones que, a mi parecer, merece la pena escuchar. Está claro que para gustos los colores y para mí sus dos voces son peculiares y me encantan.
"Los besos tan largos, los tragos amargos. Lo que hemos vivido. Pasiones y sueños que he hemos compartido. Lo que hemos vivido. La risa, los cuentos, los malos momentos. Lo que hemos vivido. Comernos la vida, bebernos el miedo. Lo que hemos vivido."
Lo que hemos vivido, Despistaos.
"Tengo los ojos como platos
Ojos como los zapatos de un payaso
Alguna colección de fotos
Que he encontrado rebuscando
en el baúl de los fracasos."
Los zapatos de un payaso, Despistaos.
"Hoy otra vez me he perdido,
buscando el vacío que guardas en un cajón.
Siento que hoy no he podido abrazar tu voz." Lo que hemos vivido, Despistaos.
Como el blog que tengo pendiente que me pidió N. aun no lo puedo hacer porque creo que aun tengo que preguntar a más personas, hoy voy a hablar de los finales que no terminan.
Existen muchas formas de terminar una relación ya sea de amistad o amorosa, pero hay veces que donde creemos haber puesto un punto final solo hemos puesto un punto y aparte.
"¿Y qué pasó para creernos que ya todo terminó?
¿Por qué no nos dijimos nada antes?" Adiós, Maldita Nerea.
El otro día quedé con un amigo al que no veía desde agosto y antes de verano llevaba sin verle como un siglo. Las dos veces que hemos quedado solos después de estar sin hablarnos han sido un poco... diferentes a como deberían ser.
"Y me escapo, salto del suelo a la luna,
vuelve a casa esta locura que empezaba a florecer,
vuelve el cielo a traer días sin lluvia,
vuelve a sonreír la musa que un día creí perder.
Y entre mis manos aflora, despacito y con talento,
suave como una amapola, el sudor que no me falta,
cuando te rozo despierto, cuando tu me das la cara,
arde un mundo a fuego lento, a hombros de la madrugada." Me escapo, Jere.
En 2007 empezamos algo indefinido que de hecho nunca tuvo un término fijo, éramos y no éramos, hasta que nos hicimos daño tantas veces que se estropeó nuestra amistad. Él era mi mejor amigo, nos pasábamos horas y horas hablando sin parar cada noche, nos reíamos y nos conocíamos de verdad.
Pero las cosas cambian y durante un tiempo incluso le odié. Pensé que no habría problema en volver a ser amigos después de tanto tiempo, después de todo hemos crecido y ya no tenemos 16 añitos. Supongo que las cosas nunca son tan fáciles como pueden parecer.
"Y me voy perdiendo dentro de tu vida, si me ves durmiendo es que voy a la deriva, recortando si me aburro, sonrisas de cartulina." Me escapo, Jere.
El jueves estuvimos juntos haciendo el tonto y bebiendo cerveza y de pronto me di cuenta de que no podíamos ser amigos así porque sí, tenemos demasiada carga del pasado como para dejarlo ir. Tal vez es porque no cerramos bien lo que teníamos, pero en mi opinión yo no puedo seguir adelante con una amistad si algo me come por dentro.
"Al final siempre es el mismo cuento,
al final siempre es el final...
Dime cuántos besos me he perdido
desde que nos estamos dejando. (...)
Esta vez soy yo el que va perdiendo
no conviene sifrir más.
Es una adicción
es un infierno
el no parar de temblar...
Dime cuantos besos me he perdido
desde que nos estamos dejando.
Juro que no estoy arrepentido
pero tú no lo tienes tan claro..."
Desde que nos estamos dejando, Despistaos.
Y así fue como tumbados a oscuras hablando le pregunté lo que llevaba tiempo queriendo y jamás me atreví, que si le había hecho daño cuando estuvimos juntos. Me dijo que sí. Con el estómago en la garganta le pedí perdón y no pude evitar echarme a llorar cuando el me hizo la misma pregunta y recibió la misma respuesta. Me abrazó sin más, como solía hacer. Y allí tumbados abrazados no me soltó hasta que no dejé de llorar.
"Yo ni me atrevo a recordar,
ni me atrevo a sonreír, ni me atrevo a ser feliz.
Si, tengo miedo de perder,
la cabeza otra vez, si por ti ya la perdí.
Tu, que me haces esconder mis latidos bajo piel,
no te quiero molestar,
pero yo me empezado a encabronar
siento que no tengo nada y reviento porque se...
Que te quiero a pesar de que tú si puedas estar sin mi,
te mentiría si digo que en todo el día no pienso en ti." Te mentiría, Jere.
Le pedí que me llevara a casa, nos pusimos de pie y volvió a abrazarme. Incluso con tacones pudo engancharme como siempre dejar mi cara en su pecho al abrazarme fuerte.
En el coche puso la canción que más me gusta de un grupo que le enseñé hace muchísimo tiempo y llegamos a mi casa gritando con la música a todo trapo.
¿Lo mejor? que me comprara chuches, que me abrazara con fuerza, que me tocara el pelo con cariño y que se acordara de que me encanta esa canción. Echaba de menos que me tratasen así.
¿Lo peor? que a veces cometemos el error de perder a nuestros mejores amigos, que por tener un lío perdemos a gente que de verdad nos importa y que es muy difícil que las cosas vuelvan a ser como antes si has dejado que pasen años antes de hablar las cosas. Lo peor... lo peor... que no son sus brazos los que necesito abrazándome y que quien me hace falta no quiere darse cuenta.
"Yo me consumo en la realidad de olvidarte me olvidaré,
quise intentarlo pero fallé..
Siento que te me vas a cada paso que doy sin ti..." Te mentiría, Jere.
Entonces, ¿cómo se termina algo para que sea una puerta cerrada de verdad, sin dudas ni rencores? ¿es verdaderamente posible?
Siempre he dicho que ninguna puerta se cierra del todo y que aunque se cerrasen se podrían forzar o romper. Las barreras, los límites y los finales los marcamos nosotros y por tanto somos nosotros quienes pueden eliminarlos en un momento dado.
"Cuando piense en volverte a ver
Perderé, la razón
Más allá, de los dos
Dejaré de buscar tras tu olor
Ya no hay ná... perderé.
Que la ignorancia es el mejor remedio
Para sentirme un poquito mejor
Acompañado del humo y mis sueños
Cierro los ojos y veo más color." Perderé, Jere.
Pero en el fondo es como decir que nada es imposible, que solo es cuestión de fuerza, carácter y, sobre todo, valor. Podemos ir a por quién queramos porque nada que una persona diga es completamente definitivo. Nos pasamos la vida cambiando de opinión sobre todas las cosas que nos rodean, ¿por qué debería ser esto una excepción?
"Me acostumbré,
a tenerte lejos
Y lloré,
delante de un espejo.
Y mírame
aun sigo siendo el mismo que era antes de ayer
cuando aun te quería." Y mírame, Despistaos.
¿Quién dice que esa persona que ahora no quiere algo mañana vaya a seguir sin quererlo? Igual cambia de opinión o igual para cuando lo haga te ha dejado de interesar esa puerta. Los seres humanos, tanto hombres como mujeres, somos veletas.
"Por el tiempo que perdimos...
Que contigo, que sin ti." Perdido en la calle, Taxi.
Ahora sí.
Ahora no.
Ahora otra vez sí.
Ahora otra vez no.
No sabemos lo que queremos a la vez que lo sabemos. Queremos abrir una puerta, pero tenemos miedo de ver qué nos espera detrás.
"Déjame que cuente las horas perdidas,
buscando tus ojos todos estos días,
que aveces se me hacen eternos.
Escribir canciones pintar corazones,
no me basta no quiero hacerme ilusiones ." Lo que hemos vivido, Despistaos.
Los que creemos que ninguna puerta se cierra somos muy dados a dar portazos con la esperanza de que alguien llame una y otra vez hasta que abramos. Al fin y al cabo, ¿no es eso lo que todos queremos? Ampliar nuestros límites, dejar de soñar con los pies en la tierra y creer que todo pasa por una razón y que nada tiene nunca un final.
"Me retire,
haciendo el suicida
No se porque,
no hubo despedida
Y abracé,
a muchas parecidas.
Nunca olvide,
aquella sonrisa
Te imaginé,
durante mil vidas
Y te busqué,
después de cada herida" Y mírame, Despistaos.
Que la vida es cíclica y todo puede volver en algún momento.
Puede que D. y yo ya no seamos los amigos que se quedaban hablando hasta las 6 de la mañana aunque hubiera que madrugar, puede que ya no juguemos al billar, puede que ya no seamos unos críos que hablaban a través del muro del colegio por estudiar en sitios diferentes, puede que ya no nos perdamos, puede que ya no esperemos al autobús entre besos, puede que ya no veamos el uno en el otro lo que veíamos. Pero nadie puede decir que un día no podamos volver a ser amigos como al principio, como cuando me soportó llorando sin parar porque había roto con mi primera novia, estuvo ahí sin que yo se lo pidiera y tal vez algún día recupere a mi amigo.
"Y ver las batallas caer de una una,
para así vencer otra vez al olvido,
y empezar de nuevo lo que hemos vivido." Lo que hemos vivido, Despistaos.
¿Dónde está tu límite? ¿Crees que puedes recuperar lo que has perdido? ¿Crees que puedes encontrar lo que aun no sabes que existe? ¿Crees que puedes volar si cierras los ojos? ¿Crees que la vida es algo más que tener los pies en la tierra? ¿Puedes imaginar tu futuro y luchar porque sea real? ¿O prefieres rendirte y ser tan racional que todos los sueños te parezcan parodias imposibles de una insulsa realidad?
"Por tus guiños, tus manías
Y tu forma de mirar
Por los sitios, que nos vieron
Por los días que vendrán
Por tus noches
en mis manos." Perdido en la calle, Taxi.
"Déjame reventar el horizonte del porvenir,
dándole al sueño una realidad con las caricias que hice por ti."
¿Qué pasaría si existiesen mundos paralelos, universos alternativos? Si cada opción que hemos elegido en nuestras vidas hubiera tomado un rumbo diferente en algún otro lugar. ¿Cómo sería nuestro otro yo? ¿Habríamos seguido una y otra vez el mismo camino o habríamos sido personas diferentes en el fondo?
Tal vez si pudiéramos contrastar opiniones con nuestros otros yos sabríamos si a lo largo de nuestra vida hemos tomado la vía que más nos convenía, que más queríamos o simplemente la que más feliz nos haría. Es complicado pensar que habría pasado en cada una de las otras situaciones.
¿Qué habría pasado si hubiera habido plazas en trabajo social cuando yo iba a ir a la universidad? ¿Sería feliz en esa carrera? ¿Llegaría a conocer a las personas que conozco ahora? ¿Mi vida sería mucho más diferente?
¿Qué hubiera pasado si en lugar de pasarme al Grado hubiese seguido en la Diplomatura? ¿Me arrepentiría de la decisión? ¿Estaría contenta de estar en mi último año en lugar de estar en el penúltimo?
¿Y si no hubiera elegido la universidad? ¿Y si hubiese hecho el módulo que quería hacer de lenguaje de signos? Aun sigo queriendo hacerlo... pero ¿me gustaría vivir solo de eso?
¿Qué habría cambiado si en lugar de letras hubiera escogido ciencias? No creo que me hubiera ido muy bien la verdad... pero nunca se sabe.
¿Y si me hubiera rebajado para recuperar a la que era entonces mi mejor amiga? ¿Me habría dado cuenta de que realmente no me interesaba tenerla en mi vida?
¿Y si aquel día en Cádiz que casi me atropella un coche no hubiese frenado a tiempo? ¿Habría muerto? ¿Me habría roto tan solo una pierna? ¿Estaría paralítica?
¿Y si hubiera rechazado cada beso en mi vida? ¿Me habría evitado el dolor del desamor? ¿Habría conseguido que no me rompieran el corazón? ¿O viviría la existencia triste y vacía del que nunca ha sentido nada?
¿Qué hubiera pasado si hubiese hablado todo lo que debí hablar? ¿Si hubiese dicho los Te quieros que no dije? ¿Si hubiera sabido lo que otros sentían por mi?
"Nunca te arrepientas de algo que una vez te hizo sonreír."
¿Y si siguiera vistiendo como hace unos años? ¿Me sentiría a gusto conmigo misma llevando esa ropa? ¿Me habría terminado comprando tantos vestidos cuando antes odiaba todo lo que fuera enseñar las piernas?
¿Y si aquel día horrible hubiera ido a ver a mi abuela al hospital en lugar de quedarme en casa estudiando para un examen que nunca realicé? ¿Habría asumido mejor que se había ido?
¿Y si hubiera conocido más a los que he perdido? ¿Habría sufrido más o estaría más satisfecha por haber conectado antes de que se fueran?
Tal vez sea una locura siquiera plantearse todas las hipótesis que pasan por mi cabeza, todas las posibles opciones, todos los cambios, todas las consecuencias, al fin y al cabo mi vida es mi vida y si existiera otra yo no sería yo, solo alguien parecido a mí con otra forma de ver el mundo, otras relaciones, otros estudios, otro carácter y en resumen otra vida.
Somos individuales, hasta en el supuesto de que existieran dobles de cada uno de nosotros, seguiríamos estando solos con nuestro tiempo, nuestra sucesión de los acontecimientos. Nadie puede repetir todo en otro mundo, porque ni siquiera nosotros seríamos capaces de repetirnos de volver a empezar.
Cambiamos cada segundo que pasa. Ahora pienso en hacer algo, dentro de un segundo he cambiado de opinión, porque por muchas vueltas que le demos a las cosas es el último momento, ese instante en el que nos decidimos sin importar qué pase, el que marca lo que viene después.
Somos lo que hemos vivido, lo que hacemos y lo que algún día escogeremos. Somos un extraño laberinto del que solo podemos ver la entrada y la salida. Nacemos y morimos y todo lo que está en medio es un mero caos sin sentido en el que tenemos que aprender a sobrevivir. A veces corremos, en ocasiones vemos a través de los muros, otras incluso perseguimos a alguien por el laberinto.
Vamos y venimos, creemos que tenemos metas, pero no es más que el rumbo al que nos empujan las pequeñas elecciones diarias que tomamos.
Puede que haya otra Á. escribiendo en otro blog en algún lugar del universo. O puede que sus padres finalmente eligieran llamarla Diana y no cambiaran de opinión como los míos. Puede que ella consiguiera teñirse el pelo de morado o de rosa como intenté yo. Puede que ella tenga pareja, trabajo y haya terminado los estudios. O puede que esté sola, estudiando o escribiendo en un blog que a nadie le interesa.
Pero ella no sería como yo. Aunque seguramente nos llevaríamos bien si llegáramos a conocernos.
Y si hubiera un planeta paralelo y por una extraña jugarreta del destino pudiéramos conocernos. ¿De verdad querríamos? ¿Querríamos saber cómo sería nuestra vida si cada paso del camino hubiera sido con el pie contrario? ¿Y si nuestro otro yo hubiese muerto? ¿Nos preguntaríamos qué fue lo que pasó?
¿Preferiríamos vivir en la ignorancia? Después de todo, por mucho que viéramos como hubiera sido todo de tomar otras decisiones, eso no nos haría volver atrás, no podríamos cambiar nuestro pasado y puede que afectase demasiado a nuestra visión del futuro.
Necesitamos el azar, es algo que tiene que ir dentro de nosotros, la incapacidad para predecir con exactitud las acciones y sobre todo las reacciones. Es imprescindible que vivamos en la ignorancia para poder ejercer el libre albedrío que nos quitaría el saber "qué hubiera pasado si..."
Creo que nos volveríamos locos, incapaces de pensar en otra cosa que en los errores cometidos aunque fueran menores que los beneficios obtenidos en nuestra realidad. Estaríamos prisioneros en un círculo de realidades que no llegamos a vivir, limitando nuestra visión más allá de las equivocaciones y de los resultados contrarios a los que obtuvimos en cada ocasión.
Tenemos que pensar que como seres únicos e individuales, ni siquiera nuestro propio doble tendría cada uno de nuestros pensamientos, nuestras batallas internas, nuestras inseguridades...
No se enamoraría de la misma persona ni reaccionaría igual en una discusión.
No tendría los mismos amigos ni los mismos conocimientos.
No sería nuestro doble desde el segundo exacto en el que tomase su primera decisión. Siameses separados.
Todos tenemos nuestro camino, nuestro laberinto y nadie más puede repetir cada uno de sus recovecos, ni siquiera nosotros mismos.
Así que perdámonos y, quién sabe, quizás un día todos los laberintos se crucen y veamos la existencia desde otro prisma. Puede que eso no suceda hasta que todos salgamos del laberinto, pero si nadie sabe qué hay después, todo es una posibilidad.
Hasta entonces, guiémonos por lo que sabemos, por lo que aun nos falta por saber y por lo que sentimos en este mismísimo y efímero pestañeo.
Abres los ojos. Ves.
Cierras los ojos. Sientes.
¿Y si los hubieras cerrado antes? Ya no puedes repetir, elige da igual si eliges bien o mal mientras que lo hagas. Incluso no tomar ninguna decisión ya es seguir un camino.
Hay días en los que me pregunto ¿por qué todo es tan complicado? Si solo somos huesos, órganos, carne, piel. Solo somos máquinas cálidas que pueden hablar y moverse. Voy día tras día en el mismo autobús pensando en las mismas cosas y rodeada de la misma gente.
La música cambia según mi estado de ánimo y esta noche solo quiero ver vídeos que hacen que mi piel se ponga de gallina.
No voy a negar que estoy cansada, verdaderamente agotada. me mareo cada dos por tres, me duele tanto la espalda que tengo ganas de llorar cada diez minutos. No quiero seguir así, necesito unas vacaciones, necesito saber que en algún momento todo dejará de ir mal.
Me preocupo por todo, intento abarcar más de lo que puedo y la única vía de escape que conseguía hacerme desconectar... bueno, se ha cerrado, las vías de un solo sentido no funcionan, tienen que ser cosa de dos.
Y ahora lo único que me hace desconectar es... nada. No consigo desconectar, es que no puedo, de verdad que no.
Y ahora todos mis días son iguales. Mi padre está mal en casa. Mi madre necesita un respiro. Mi hermano no se preocupa por nada. Yo lo cojo todo en una mochila invisible y me voy a clase. Aguanto día tras día el levantarme con ojeras de no dormir, el tener ganas de llorar y el que nadie se de cuenta.
Sonríe Á., Sonríe y sigue y sigue y sigue como siempre. Cuanto más pienso en todo, peor me siento. ¿Es todo culpa mía? No puedo hacer que mi padre mejore, no puedo hacer que mi madre se anime, no puedo mantener ni un mínimo de normalidad y estabilidad emocional con una relación, no puedo hacer nada y lo peor es que por un lado me siento triste por todo y por el otro lado me siento culpable por pensar que lo que necesito es un par de días lejos del mundo, lejos de la familia, de la universidad, del amor y de mi misma.
Llego a casa, mi padre en la cama y yo pienso una y otra vez... Si solo somos carne, piel y hueso, ¿qué hemos hecho mal para sufrir?
Otro día más a la cama sin dormir, vuelta a empezar. Una mañana más, un nuevo ataque de ansiedad y preguntarme por qué ahora no tengo con quién escapar, alguien ajeno a todo este caos que no me diga nada, que me abrace y que me de a entender que algún día las cosas cambiarán.
No puedo estar siempre triste y juro que intento no estarlo. Me río, hablo, voy y vengo, pero no es suficiente.
Ya nada parece suficiente. Ni el aire.
No me basta el consuelo de una noche. No quiero palabras y expresiones vacías de sentimiento que intentan que me anime y no sirven para nada. No puedo aguantar día tras día buscar calor que evite que me convierta en un témpano de hielo sin sentimientos. No se me da bien ser cariñosa sin motivo, pero ojalá lo fueran los demás.
¿Tan bien finjo estar bien que nadie lo ve?
¿o es que a nadie le importa lo suficiente?
¿Solo vemos lo que queremos ver en los demás sin esperar un trasfondo emocional?
¿o podemos verlo todo y simplemente ignorarlo?
¿Alguien sabe cómo se deja de pensar? ¿Cómo se consigue que le importes a los demás como algo más que un pasatiempo? ¿Cómo se supera el miedo constante a que todo se estanque y nada cambie? ¿Cómo se aguanta la monotonía del día a día? ¿Alguien sabe cómo se respira algo más que ansiedad?
De todas formas, hay días que lo único que necesitamos es que nos escuchen durante unos minutos. Así que gracias Ch. por escucharme a kilómetros de distancia hoy cuando iba en el autobús de vuelta a casa, al menos he dejado de llorar.
Necesito unas vacaciones.
Queda pospuesto para mañana el blog que le prometí a N.
Sí, llevo horas escuchando solo canciones de películas de dibujos animados.
Y sí, me las sé de memoria.
Pero lo mejor es que me encanta y sería capaz de cantarlas en cualquier parte si no fuera porque no tengo precisamente voz de ángel.
Es un poco raro que reconozca que no solo me gustan los clásicos que veía de pequeña... también me gustan las secuelas.
El otro día encendí por primera vez en siglos mi PSP y solo hay una película dentro: En busca del Valle Encantado. ¿Lo mejor? que no me extraño que estuviera, me extraño que no estuviera La sirenita o Anastasia.
Me acuerdo de haber visto también las series de las películas, como Hércules y Tarzan. Y, por supuesto, recuerdo haber jugado al juego de La sirenita 1 y 2 y al de Tarzan y al de Hércules en la play.
De hecho recuerdo las risas que nos echábamos L. y yo cuando queríamos jugar al juego de Tarzan y A. no quería, pero casi siempre terminaba cediendo.
Pienso que la generación de las películas y series de ahora no vive con tanto drama como nosotros. La muerte de la madre de Piecito y cuando él persigue su propia sombra creyendo que ella ha vuelto. El pobre Tarzan que después de perder a sus padres se pasa la vida intentando que le quiera Kerchak como si fuera su hijo... y que muere cuando al fin lo acepta como tal. El momento en el que la Bestia está al borde de la muerte y Bella llora sobre su pecho pidiendo que no se vaya. Anastasia que es huérfana y tiene que buscarse la vida, la engañan, la utilizan y la intentan matar en innumerables ocasiones. Ariel que está enamorada de lo que no puede tener, lo sacrifica todo para lograrlo y cuando lo logra la tonta de su hija hace lo mismo que ella. Y... la muerte de Mufasa, a manos de su propio hermano y con tortura psicológica para un simple cachorro.
...¿En qué pensaban cuando nos hicieron ver esas cosas? ¿En que algún día lo adoraríamos o en hacer a los niños pasar un mal rato? Misterio...
En definitiva, que después de que por culpa de una alergia desconocida se me haya hinchado la cara no me apetece mucho escribir solo cantar y eso hago. Lo mejor para un día de bajón, Voy a hacer todo un hombre de ti, de Mulán y Parte de el, de La sirenita.
Así que antes de que me muera por lo que me pica y me duele la cara y la garganta me voy a la cama. Si mañana soy un globo por tener alergia a todavía no sé el qué... juro que me haré una foto y la pondré en el blog o me convertiré en un zeppelin.