lunes, 30 de mayo de 2011

El Árbol Rojo


Hoy la pequeña E. me ha regalado este libro. Se nota que me conoces... es muy... Yo.
¿Cuántas veces me he sentido como la niña del árbol rojo?
¿Cuántas veces he dicho que por muy mal que se pongan las cosas la esperanza nunca se puede dejar marchar?
Solo puedo decirte que gracias una vez más por conocerme como me conoces y porque igual que en cada página hay una hoja roja... en la vida solo tienes que buscar las pistas escondidas que te llevan al árbol final.
Así que nos queda pensar si hemos visto las hojas rojas a lo largo del camino o si tenemos que empeñarnos más para llegar a nuestro destino.
Hoy, E., tú eres la niña del árbol rojo.

¿Estás siguiendo el camino de hojas?

sábado, 28 de mayo de 2011

Bajo ningún concepto debería darle al Play...

Películas de amor para días de aburrimiento, segunda parte.
Cierto personaje me dejó un comentario diciendo que no había puesto 500 días juntos... ¡si puse muy pocas! ya dije que pondría de vez en cuando, si tengo que poner todas las películas que he visto en una sola entrada lleno esto de vídeos y no lo ve nadie... aunque mira que dudo que alguien haya visto los vídeos.
En fin, allá vamos con la continuación...

500 días juntos. 
"Ésta es la historia de un chico que conoce a una chica. 
Pero usted debe saber que no es una historia de amor."
"Creo que es oficial. Estoy enamorado de Summer. Me encanta su sonrisa, su pelo, sus rodillas. Adoro la marca de nacimiento en forma de corazón que tiene en su cuello, cómo lame sus labios antes de hablar algunas veces. O el sonido de su risa, que es como cuando estás dormido. Escucho una canción de amor cada vez que pienso en ella. Me encanta cómo me hace sentir. Como si todo fuera posible, como... como si la vida valiese la pena."
"Odio a Summer. Odio sus dientes torcidos, su peinado de 1960, odio sus rodillas huesudas, odio su lunar en el cuello que parece una cucaracha, odio la forma en que se moja los labios antes de hablar. Odio el sonido de su risa. ¡Odio esta canción!"

Definitivamente, quizás.

Posdata: Te quiero.

Una novia para dos.

Novio por una noche.

Enamórate.

40 días y 40 noches.
"A veces se confunde la atracción física con una verdadera conexión..."

Un paseo para recordar.
"Te dije que no te enamoraras de mí. (...) Tengo leucemia."
"Porque nuestro amor... es como el viento 
no puedo verlo, pero sí sentirlo."

Son esas películas que te pones a ver cuando no hay nadie en casa, mientras comes galletas príncipe, con un rollo de papel higiénico al lado porque sabes que vas a llorar, abrazando a un cojín y pensando... Claro que también hay películas que no te hacen llorar, como Novio por una noche o Una novia para dos, pero aun así eres consciente de que aunque te rías... cualquiera de esos momentos románticos absurdos llegan a ser tristes por el puro patetismo de pensar que algún día pueden llegar a pasar en la realidad.
Cuando vi 500 días juntos, estuve una semana pensando que era una de las películas de amor más cercanas a la realidad que había visto. En todas las parejas pasa que uno siente más que el otro, uno sufre y lo ve todo negro. Una de las pocas películas con un final que en el fondo a todos los románticos nos gustaría cambiar: 

"-Deberías habérmelo dicho... cuando estábamos en la boda... bailando. 
-Él no me lo había pedido todavía.
-Pero estaba en tu vida. Entonces ¿por qué bailaste conmigo?
-Porque quería hacerlo.
-Siempre haces lo que quieres, ¿no? No querías ser la novia de nadie y ahora eres la esposa de alguien.
-Sólo desperté un día y lo sabía.
-¿Saber qué?
-Aquello de lo que nunca estuve segura contigo."

"-Se acabó.
-¿Qué?
-Summer y yo.
-¿Alguna vez comenzó?
-No, pero podría haber sido en un mundo donde las cosas buenas me pasaran a mí."

Creo que soy masoquista, en días tristes no pienses en películas tristes... y si lo haces, no pienses bajo ningún concepto "mm debería volver a verla... Play." Es como cada vez que llueve y yo quiero ver El diario de Noah... menos mal que no tengo 500 días juntos en dvd. (Nota mental: ...debería comprármela)
En resumen, incluso llorar con películas es un plan mucho más interesante que estudiar Archivística.

A ver si vuelve el otoño...
con su lluvia y sus colores, 
sin alergia y con romance.
Se me están derritiendo las neuronas 
con tanto cambio de temperatura.
Primavera vete ya...
¿y si me salto el verano o bajan las temperaturas?
  

viernes, 27 de mayo de 2011

Train Station


Bailando en la estación de trenes...

Sydney: How did you find me?
Vaughn: You told me a couple of months ago that when you feel the need to disappear, you go to the observatory. But the observatory was closed. Then I remembered you said the pier calms you down, but you weren’t there. And you weren’t at the bluffs in the Palisades, either.
Sydney: You didn’t really go to all those places.
Vaughn: Yeah, I did. And then I remembered you like the train station, too. Normal people go to their normal jobs.
Sydney:
I can’t believe you remember that.

Alias.

jueves, 26 de mayo de 2011

Odio no poder odiarte.

El otro día no tenía internet y por enésima vez echaban en la tele Novia a la fuga, no pude evitar volver a verla. Anoche viendo el último episodio de Glee, hablaban de los grandes momentos de las películas románticas... y aquí estoy yo, rememorando todos y cada uno de esos minutos de película que no se pueden olvidar... o por lo menos no puedes olvidarlos si eres una romántica empedernida que sueña con vivir en una comedia romántica adolescente. Pero son demasiados... veo el principio y el final de Qué les pasa a los hombres y me siento demasiado identificada. Veo La casa del lago y sigo llorando y pensando: dios mío dios mío que lea la carta a tiempo.

Love Actually:

Novia a la fuga:

Ojalá fuera cierto:

La boda de mi mejor amigo:

El chico de tu vida:

Como estoy viendo mil vídeos de mil películas de amor y a la vez discutiendo con cierto personaje... dejo esta entrada como la primera entrega de "Me aburro y pongo escenas ñoñas". 
Sí, es una mierda de entrada. 
Sí, las he hecho mejores.
Pero últimamente no me apetece ni estudiar, ni escribir, ni pensar. 
Ojalá por cinco minutos todo fuera tan sencillo como en una comedia romántica.
Siempre con final feliz.
Para terminar... una de las películas adolescentes que más veces he visto y que siempre que la echan por la tele termino enganchada. 10 Razones para odiarte.

"I want you to want me...
I need you to need me..."



¿Felices para siempre?

viernes, 20 de mayo de 2011

¡Democracia Real Ya¡

"Que no es guitarra de ricos
ni cosa que se parezca
mi canto es de los andamios
para alcanzar las estrellas,
que el canto tiene sentido
cuando palpita en las venas
del que morira cantando
las verdades verdaderas,
no las lisonjas fugaces
ni las famas extranjeras
sino el canto de una alondra
hasta el fondo de la tierra."

Manifiesto, Víctor Jara.
Sé que algún día oiré hablar de Mayo del 2011.
Sé que ese instante pensaré: Yo tenía 20 años cuando todo comenzó... cuando la gente se levantó y dijo BASTA. Cuando al fin nos dimos cuenta de que los jóvenes marcan el destino de varias generaciones si consiguen las fuerzas para ponerse en pie. Cuando por un segundo la palabra Democracia volvió a tener sentido.
Yo que nunca he sido patriota, por primera vez digo sin pensarlo Estoy orgullosa de mi país. No lo estoy por mi Gobierno, que no me representa. No por la oposición, que no colabora con el Gobierno sino que se dedican a echarse mierda unos a otros.
¿Dónde quedó el utópico sueño de un mundo en el que el voto de verdad importa? ¿Dónde está la ilusión de hacerse mayor de edad para que tu voz empiece a contar? ¿Dónde están los ideales?¿Dónde está el valor de plantar cara a los problemas? ¿Dónde está la colaboración, la amistad y la unión?
¿Y qué si nuestras ideas políticas difieren en ciertos temas? Todos queremos que se cumpla nuestro derecho al trabajo, tener una casa, una familia, dinero que llegue hasta final de mes.
Buscamos la felicidad. La seguridad. El buen humor.
Buscamos la emoción. El amor. La vida.
Sé que todo tiene sentido. Sé que no es una lucha sin sentido. Sé que si no somos escuchados, al menos sabemos que estamos unidos.
Pueden querer desalojar cada una de las concentraciones. Pueden intentar callar nuestras voces, bajar nuestras manos y silenciar nuestras ideas.
Sé que no se lo esperaban. Se vive muy bien teniendo dinero y poder, pero no se puede olvidar a quién te ha otorgado ese poder. Si olvidas que la fuerza no la lograste solo, aquellos que te crearon pueden acabar contigo.
Si quieres, escóndete.
Si quieres, siéntate a ver la revolución desde el cómodo sillón de tu casa.
Si quieres, critica.
Si quieres, acude.
Pero si de verdad lo sientes, vívelo.
Jamás creí que las redes sociales fueran capaces de cambiar el mundo. En todos los rincones del planeta, Internet nos ha dado alas. Desde los oprimidos bajo dictaduras hasta los asfixiados por una democracia deformada, hemos encontrado en las teclas la forma más sincera de gritar.
Solo cabe preguntarse, ¿está el mundo preparado para estar unido?
Sí, tengo sueños demasiado surrealistas. Sería feliz si la opinión de verdad se escuchara, si en todas partes se fuese igual de libre.
Ahora miro al futuro y quiero visualizarme contándole a cada uno de mis hijos lo que yo siento en este instante. Tengo 20 años y toda la vida para luchar por lo que creo.
Durante mucho tiempo me ha avergonzado la gente de mi edad. Los que cuando alguien dice ¡Huelga! solo piensan en que no hay que ir a clase. Hoy veo que hay más como yo, que mi corazón no es el único que llora por un futuro oscuro.
Nosotros, la generación que nació en la democracia, los que no vivimos el dolor y la represión del Franquismo. Nosotros que no estuvimos en la movida madrileña y que desde que tenemos uso de razón ya sabemos los efectos que tienen las drogas y las enfermedades como el SIDA. Nosotros que ya no somos como aquellos que luchaban, pero luego caían en manos de la heroína por desconocimiento.
Ahora si caes es porque quieres aun sabiendo lo que te va a pasar.
Ahora los jóvenes que durante años nos ha parecido que teníamos todo a nuestro favor, que nos lo dieron todo hecho, que tuvimos la libertad que no tuvieron nuestros padres... ahora nos tenemos que dar cuenta de que la libertad es un bien tan preciado que nos lo quita hasta el más mínimo soplo de viento.

Hijos, yo vi aterrorizada el 11-S, el 11-M, la guerra de Irak, el huracán Katrina, los levantamientos revolucionarios de innumerables poblaciones en busca de derechos.
Yo vi como Japón temblaba y me acobardé por un segundo Chernobyl.
Yo lloré al visitar los campos de concentración de Auswitch y Birkenau.
Yo vi caer a la bolsa, recordándome a lo que estudié sobre el crack del 29.
Yo me manifesté y grité ¡NO A LA GUERRA!.
Yo recorrí en silencio las calles de Madrid rodeadas de miles de personas en nombre de los que murieron en los trenes del 11-M.
Yo quise luchar por mi educación universitaria, alzando la voz en manifestaciones anti-Bolonia.
Yo vi a medio mundo hundirse por la crisis económica.
Yo vi los disturbios de Grecia.
Yo contemplé el Gobierno de Bush con auténtico terror.
Yo estuve pendiente de la salud de Fidel Castro pensando en la inminente invasión americana de Cuba.
Yo vi a todo un país vestirse de rojo más allá de sus ideales, unidos por un deporte.
Yo vi la llegada del 3D a los cines y la televisión.
Yo siempre me dije "Si ves antidisturbios a un lado, corre hacia el contrario".
Yo viví la unificación de moneda en la Unión Europea.
Yo vi catástrofes naturales en todas partes del mundo.
Yo me avergoncé con cada Boda Real, pensando en el dinero y el tiempo perdidos en algo irrelevante.
Yo soñé con erradicar la prensa rosa y los reality shows.
Yo paseé sin miedo por mi ciudad envuelta en una bandera arco iris.
Yo escuché quejas de bastantes personas cuando me vieron besar a una mujer y me dio igual.
Yo supe desde el principio que mis ideales y los de mis padres no tenían porqué ser los mismos.
Yo guardé silencio en el monumento de Atocha.
Yo vi como ETA quitaba la vida a muchas personas.
Yo canté "Libertad, Libertad, sin ira Libertad..." con apenas seis años y las manos pintadas de blanco.
Yo escuché a mis abuelos hablar de la guerra, del hambre, de la angustia.
Yo vi llorar a mi abuela al recordar a su hermano desaparecido que estuvo en un campo de concentración.
Yo recuerdo que vi los aviones impactar con las Torres Gemelas de pie en la cocina de mi casa, sin poder moverme.
Yo vi al primer hombre embarazado.
Yo vi la caída de la estatua de Saddam Hussein y como la golpeaban con zapatos en señal de desprecio.
Yo vi al periodista iraquí que lanzó su calzado a Bush como muestra de absoluto desagrado.
Yo recuerdo el carisma del primer presidente de Gobierno que viví, Felipe González, igual que recuerdo que ninguno de los que le han seguido me ha parecido la mitad de buen orador.
Yo sentí asco al saber que España iba a involucrarse en una falsa busca de armas de destrucción masiva.
Yo seguí durante seis años la serie que mantuvo en vilo a millones de espectadores, Perdidos. Igual que me reí con cada una de las reposiciones de Friends, Cheers, Frasier, etc.
Yo disfruté del estreno de películas que revolucionaron la historia del cine como Avatar y Origen.
Yo viví un año del plan de estudios de la diplomatura y después fui de la primera tanda que cursó Bolonia.
Yo perdí a personas que me importaban y viví momentos de mucho dolor.
Yo conozco a alguien que va a irse con el ejército a Afganistán.
Yo contemplé horrorizada incendios fuera de control, tala de bosques, crueldad contra focas, perros, ballenas y otros tantos animales.
Yo me hice ciberactivista del Greenpeace a los 13 años.
Yo siempre quise adoptar una niña china porque las dejan morirse en la calle y un niño africano de poblaciones con una alta tasa de mortalidad infantil.
Yo apoyé la legalización del cannabis con la firme creencia de que lo que es legal suele interesar menos a ciertos círculos y muchas personas necesitan su uso de manera terapéutica.
Yo vi crearse la moda de las Raves y nunca fui a una.
Yo vi desaparecer y reaparecer con el tiempo los pantalones pitillo y los de campana, las hombreras, los estampados de flores de los 90...
Yo empecé con un Internet que cortaba la línea telefónica de casa y para conectarse hacía unos ruidos inolvidables y a los 20 años ya tenía internet hasta en el móvil.

Y somos nosotros, los que tantas veces hemos escuchado "tú calla que no sabes", "qué vas a decir si no has vivido nada", "ay... si tú supieras lo que fue la dictadura"... nosotros que sabemos que hemos vivido lo suficiente para madurar, hoy alzamos las manos y pedimos ¡SILENCIO! porque ha llegado la hora de que se nos de la oportunidad de hablar. Ha llegado el momento de que los adultos de la transición pasen el testigo y nos apoyen en una lucha que nos afecta a todos.
Los jóvenes somos el cambio, somos la fuerza, somos el futuro.

Y desde el día 15 de mayo del 2011, somos la revolución.

Un cambio es necesario.


El pueblo se echa a las calles en un grito de cambio.
Que algún día mis hijos lo estudien en Historia.